| 15 de Noviembre de 2005
En el día de la Presentación oficial del Portal Puel Mapu We Dungvn, tengo el agrado de saludar y felicitar a las instituciones que han hecho posible el desarrollo de este Proyecto:
Al Instituto para la Conectividad en las Américas (ICA-Canadá), el Programa Nacional de Educación Intercultural Bilingüe (Ministerio de Educación), el Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET), el Servicio Universitario Mundial de Argentina, Educ.ar y el Instituto Nacional de Antropología (Secretaría de Cultura de la Nación-INAPL).
Pero, sobre todo, saludo y felicito a todos los lamgein de las comunidades mapuche de Puel Mapu que creyeron en esta iniciativa y se sumaron a ella.
A las que aún no han podido hacerlo, les deseo que pronto encuentren el camino del diálogo para unirse y, a quienes impulsan el proyecto, que logren el kimvn para poder incluirlas y fortalecer, así, los alcances de este valioso esfuerzo.
En lo personal y a medida que pasan los años, más acuerdo con aquella afirmación de Ricardo Piglia sobre la ficción y la realidad: “...no se lee la ficción como más real que lo real, se lee lo real perturbado y contaminado por la ficción”.
Por esta razón, les envío a continuación esta historia de ficción sobre uno de los más grandes toki mapuche, don Juan Kalfukura. Historia que sólo Ngenechén sabe cuánta verdad encierra.
Lo hago como una afectuosa contribución a la sección no académica de Literatura Winka del Portal Puel Mapu We Dungvn (www. lofdigital.org.ar) Descargar cuento (archivo word)
Con todo mi aprecio y buenos deseos. Marichi Wew!.
Isabel Hernández |